Lecciones de la victoriosa huelga del comedor de Harvard

Las/os 750 empleados de la Universidad de Harvard – cocineros, lavaplatos, camareros y cajeros – hicieron arrodillar a la multimillonaria Universidad de Harvard el 25 de octubre. Después de una huelga de tres semanas, los patronos de la universidad cedieron, dando a las/os miembros de UNITE HERE Local 26 incluso más de lo que habían exigido inicialmente. Y más importante aún, todas las demandas que la Corporación Harvard exigía, se eliminaron.

La victoria de la huelga ofrece lecciones valiosas para las/os trabajadores y oprimidos en esta era del capitalismo global, particularmente ahora bajo la administración de Donald Trump y con el surgimiento de elementos racistas y fascistas. Martha Grevatt, de Workers World-Mundo Obrero, entrevistó al Jefe de Delegados, Ed Childs, cocinero y líder en la Local 26 por más de 40 años. Este es el cuarto de una serie de artículos basados en las entrevistas, en las que Childs explica cómo ganaron las/os trabajadores.

El derrotar los ataques al cuidado de la salud – protegiéndolo del 1% – es el comienzo de algo con importancia nacional e internacional. La gente ve a Trump atacar incluso la limitada Ley de Cuidado Asequible de Obama y siente desesperanza sobre la lucha por el cuidado de la salud. Pero hemos demostrado que sí podemos ganar.

A la tercera semana, la posición de Harvard se desmoronaba. Los empujamos al límite cuando las/os estudiantes ocuparon el edificio donde estábamos negociando. Tomar los medios de producción no se limita a las fábricas. Cuando se enfrenta a una universidad con fines de lucro, donde el capital financiero entrena a los suyos, un edificio de aulas es el medio de producción.

Las ocupaciones son una táctica de la izquierda que las/os comunistas perfeccionaron en los años treinta. Como Sam Marcy explicó en el libro “High Tech, Low Pay” (Alta tecnología, bajos salarios), “La incautación y ocupación de las plantas y otras instalaciones tienen el efecto de acelerar una crisis en la relación entre empleadores y trabajadores. … Puede cambiar la forma de la lucha, sacarla de sus estrechos confines e impartirle una perspectiva más amplia. Realmente, saca a la superficie una nueva perspectiva de la clase obrera sobre la lucha entre trabajadoras/es y patronos. Dice en resumen que no estamos atados a un tipo de lucha unidimensional con los patronos en un momento en que tienen en sus manos las palancas de la autoridad política”.

Eso es tan cierto en un restaurante, hospital o universidad como dentro de una planta.

En medio de la ocupación, el Boston Globe y el Boston Herald, que no nos habían cubierto nunca, de repente sacaron un editorial diciendo que se debía llegar a un acuerdo con las/os trabajadores. Las noticias televisivas, que habían sido negativas, decían lo mismo. Incluso representantes de la misma prensa de Harvard dijeron a los medios de comunicación que era hora de que Harvard llegara a un acuerdo.

Ahora, UNITE HERE Internacional ha declarado que la huelga de Harvard es su obra. Como tuvo tanto éxito y tuvo tanto apoyo, quiso convocar a una huelga general el Día de la Inauguración. El presidente internacional del sindicato no pudo convencer a nadie en la AFL-CIO, pero dijo que la huelga de Harvard demuestra que sí se puede hacer. El sindicato también pidió a sus empleadores dar a las/os trabajadores el día libre para protestar contra la ola anti inmigrante. ¿Estaría sucediendo esto dentro de nuestra unión si no hubiéramos emprendido una huelga exitosa contra Harvard – e indirectamente contra Wall Street?

Empleando tácticas comunistas

Ya que la victoria de la huelga queda atrás, ahora tenemos que absorber sus lecciones. ¿Cuál es el papel de las/os comunistas en los sindicatos: ¿qué hacen? Todas nuestras tácticas tienen que ser vistas como tácticas leninistas, distintas del ultra-izquierdismo. Necesitamos revivir una perspectiva revolucionaria de los sindicatos leninistas y no dejar que se pierda el trabajo sindical de Lenin.

Lo que Lenin escribió en “La enfermedad infantil del ‘izquierdismo’ en el comunismo” describe perfectamente las tácticas revolucionarias. Lenin estaba preocupado de que su experiencia al conducir con éxito la Revolución Rusa se perdiera porque Rusia era un país atrasado y la burguesía estaba organizada para aplastar la revolución.

Líderes sindicales como Samuel Gompers en Estados Unidos y otros en Europa se rieron de Lenin, pero Lenin dijo que se luchara la burocracia sindical!

Veamos el liderazgo sindical en EUA desde la fundación de la Federación Americana de Trabajo (AFL) en 1886. Sólo han existido seis presidentes: Gompers, Greene, Meany, Kirkland, Sweeney y Trumka – y los primeros tres fueron de por vida.

Pero Lenin dijo que a pesar de todo, se quedaran las/os trabajadores en los sindicatos.

Ha habido un disputa en el movimiento sindical sobre qué fue lo que ganó nuestra huelga, pero fue el leninismo clásico: ganamos con una lucha política. He aprendido de Sam Marcy, Milt Neidenberg y otros cómo debemos luchar – “suave en la forma, audaz en el contenido” – atrayendo a los funcionarios, pero controlando nuestro mensaje y consiguiendo exponer nuestra política. Si ignoramos el hecho de que esta lucha fue liderada y alimentada por comunistas, perdemos la mitad del significado de esta huelga.

Todo mi trabajo en el sindicato ha sido sobre aplicar un enfoque clásico marxista-leninista a una situación actual. El Partido Workers World-Mundo Obrero ha sido la luz rectora de este sindicato desde el momento en que organizamos por primera vez, a través de huelgas pasadas y la batalla del año pasado. WW-MO fue la única fuente de noticias que registró todos los acontecimientos de la huelga desde el punto de vista de las/os trabajadores.

Lo que Marx escribió en “Los sindicatos: su pasado, presente y futuro” en 1866 se aplica totalmente hoy: “Aparte de sus propósitos originales, los sindicatos deben ahora aprender a actuar deliberadamente como centros organizadores de la clase obrera, en el amplio interés de su completa emancipación. Deben ayudar a todos los movimientos sociales y políticos que tienden en esa dirección. Considerándose a sí mismos y actuando como los representantes campeones de toda la clase obrera, que no puede dejar de enlistar a los no-trabajadores de la sociedad a sus filas.

“Deben vigilar cuidadosamente los intereses de los oficios peor pagados, como los trabajadores agrícolas [y hoy el proletariado de servicios, incluidos los trabajadores precarios], que quedaron impotentes por circunstancias excepcionales. Deben convencer al mundo en general de que sus esfuerzos, lejos de ser estrechos y egoístas, apunten a la emancipación de los millones oprimidos”.

El Primer Secretario del Partido WW-MO Larry Holmes, en reunión con los cuadros laborales-sindicales del partido en septiembre, dijo: “La organización de la clase obrera debe avanzar para abarcar más y más números, independientemente de sus circunstancias, no en base a una industria o a un país, sino en derrocar al capitalismo”.

Workers World