Manifestación contra el poder de las multinacionales

Las empresas multinacionales aumentan su presencia y poder en cada vez más países del mundo. No resulta ya extraño que empresas como Amazon, Inditex o Facebook […] tengan cifras de negocio que superan por mucho el PIB de la mayoría de Estados del mundo.

Son las grandes ganadoras de una globalización económica que une mercados y deslocaliza centros de trabajo, pero en ningún caso trata de exportar condiciones laborales o cumplimiento de los derechos humanos a los lugares menos garantistas. Las transnacionales aprovechan los marcos laborales más beneficiosos para ellas y buscan constantemente trasladar la producción allá donde los códigos son más laxos y el precio de la mano de obra más barato.

Es el caso claro, por ejemplo, de Amazon. El gigante del comercio electrónico intenta sacar todo lo posible los centros de trabajo de Europa Central, con salarios y condiciones por encima de la periferia europea. Polonia y España resultan casos ilustrativos. Los centros polacos abrieron en la frontera con Alemania cuando los trabajadores germanos comenzaron una creciente oleada de huelgas. El trabajo sale adelante y, además, suponiendo un ahorro a la hora de surtir el mercado alemán.

España, del mismo modo, por su situación geográfica es clave para surtir al Sur de Europa. Una posibilidad que resulta provechosa para Amazon a la hora de comparar los códigos laborales españoles con los de los vecinos europeos.

Los gobiernos andan con pies de plomo para satisfacer los intereses de dichas empresas, con la clara intención de no hacer peligrar la inversión y empleos que estas suponen. Resulta vergonzoso que la única vía de creación de empleo para algunos gobernantes sea abaratarlo y que se prometan derogaciones de reformas laborales regresivas que luego no se cumplan.

Corresponde, pues, a la ciudadanía y a los y las trabajadoras plantar cara a esta tendencia a la baja de condiciones laborales. Hay que señalar claramente a quien se beneficia de esta globalización económica, hecha para unos pocos, y reivindicar una justa redistribución de la riqueza que aquí se genera.

Por la mejora de las condiciones laborales

Por una fiscalidad progresiva

Contra las deslocalizaciones de la producción