Cathy Come Home

 

Cathy Come Home Dirección y guión: Ken Loach Historia: Jeremy Sandford. 1966 75 m. UK/BBC B/N. Segundo lugar entre las mejores películas de la historia de la televisión del Reino Unido. Prix Italia 1968 como Mejor Película Dramática.

Docudrama temprano de Ken Loach que produce la BBC, Cathy Come Home es uno de los capítulos de la serie de televisión The Wednesday Play (En la traducción La película de los miércoles), emitida durante el período 1964-1970, que dio a los nuevos jóvenes cineastas la oportunidad de poder hacer su propia obra. El film despertó tanto interés después de que en su emisión se viera el trato cruel dado por el gobierno a los desafortunados sin techo, que llevó a la indignación pública sobre el estado de la vivienda en Gran Bretaña, representando un momento decisivo en la televisión de los años 60 y demostrando hasta qué punto el drama podía influir en la agenda política. La poderosa cinta contribuyó también a la creación de Shelter, organización benéfica de ayuda a los sin techo, entre otras formas de actuación, presionando a las autoridades gubernamentales y locales en la adopción de nuevas leyes y políticas que mejoraran las vidas de las personas sin casa o mal alojadas. La presión de la organización propició que en 1977, durante el Gobierno laborista de James Callaghan, se adoptara en el Reino Unido la Housing (Homeless Persons) (Ley para las Personas sin Hogar), lo que significó que las familias sin techo ya no podrían ser tratadas como los protagonistas de Cathy. Dicha Ley impone a las autoridades locales el deber de proveer de casa a las personas sin techo en ciertos supuestos y si se cumplen determinadas condiciones. Es una de las pocas normativas europeas que impone a los poderes públicos obligaciones de provisión de vivienda, siendo otras la más reciente Ley 3/2015 del País Vasco que reconoce el derecho de reclamar una casa en alquiler ante los tribunales, recurrida por el Gobierno Central y suspendida por el Tribunal Constitucional, y la polémica ley francesa de 2007 Droit au logement opposable (En la traducción Derecho a la vivienda oponible), que permite a los afectados reclamar judicialmente este derecho fundamental.

La cinta alumbró también una nueva generación de cineastas y actores en Gran Bretaña, salida de la clase trabajadora e interesada en hacer cine sobre los oprimidos, y jugó un papel importante en el desarrollo del drama televisivo en un momento en que los autores intentaban cobrar forma a un nuevo territorio, distinto del de sus orígenes teatrales. Loach mismo había intentado liberarse de las restricciones habituales de aquel género desde los primeros años 60. La película fue presentada en 1966 y dio a Ken Loach su gran oportunidad: se convirtió en una figura importante del cine británico. Loach, que nunca llegó a formalizar militancia alguna, utilizó desde entonces su talento en retratar y denunciar la explotación y las denigrantes condiciones de vida de la clase trabajadora. Se mantuvo firme y no marchó a Hollywood. Actualmente, el octogenario cineasta sigue haciendo las mismas películas impactantes que esta Cathy Come Home de 1966, convincente, significativa, emotiva e inolvidable.

El docudrama cuenta el problema al que se enfrenta una pareja cuando se queda sin casa. El duro e injusto sistema judicial de la época eludía cualquier tipo de responsabilidad hacia el colectivo de los sin techo. Los protagonistas Cathy y Reg se casan felizmente, pero el optimismo de sus primeros días de matrimonio desaparecerá en una espiral de desgracias que comienza con el accidente de trabajo de Reg, por el que es despedido sin indemnización. Por la pérdida de ingresos y el nacimiento de un bebé se retrasan en el pago del alquiler y sufren varios desahucios. No pueden obtener ayuda de las agencias sociales y viven en una caravana que tienen que abandonar pues muchas otras son apedreadas y quemadas por los propietarios de los terrenos. La pareja será tratada como desechos por esas mismas agencias sociales que se supone les tendrían que ayudar y después de quedar separados debido a unas leyes arcaicas, Cathy se queda con los niños en un refugio temporal de emergencia en el que no permiten maridos. Reg tiene que arreglárselas por su cuenta en la calle. Cuando a los tres meses se sobrepasa el tiempo asignado para quedarse en el refugio, a Cathy se le da un aplazamiento para que encuentre techo por su cuenta. Pero cuando no puede encontrarlo, sus hijos les son arrebatados cruelmente por los Servicios Sociales en una de las escenas más memorables de la TV británica.

.En entrevista aparecida en EL MUNDO digital de octubre de este 2016, a la pregunta del periodista ¿Qué ha pasado todo este tiempo para que dé la impresión de que nada ha cambiado? recordando Cathy come home, Ken Loach respondió: “En realidad, las cosas no están igual. No sólo no hemos avanzado sino que hemos retrocedido. Estamos mucho peor. Si miramos la historia del capitalismo reciente, hemos pasado de una aparente normalidad de pleno empleo en los años 60, que parecía para siempre, a una crisis global de alcance aún incierto. Todas las pequeñas y medianas empresas han sido absorbidas por grandes corporaciones cuya forma de crecimiento se acerca bastante a la explotación por medio de subempleos. Ésa es la forma de competir entre ellas.” La película, sin embargo, no ha cambiado, y con 50 años encima se la ve tan fresca y atrapante como cuando fue emitida por vez primera en las pantallas de los televisores británicos.